Pasión según San Mateo, Bach







BARRABAM


LA PASIÓN SEGÚN SAN MATEO


ERSTER TEIL                               

Salbung in Bethanien
(Matthäus 26, 1-13)

NR. 1. CHOR, CHORAL

Chor
Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen,
Sehet! Wen? Den Bräutigam.
Seht ihn! Wie? Als wie ein Lamm.
Sehet! Was? Seht die Geduld.
Seht! Wohin? Auf unsre Schuld.
Sehet ihn aus Leb und Huld
Holz zum Kreuze selber tragen.

Choral (Knabenchor)
O Lamm Gottes unschuldig
Am Stamm 
des Kreuzes geschlachtet,
Allzeit erfund'n geduldig,
Wiewohl du warest verachtet.
All' Sünd' hast du getragen,
Sonst müßten wir verzagen.
Erbarm' dich unser, o Jesu.

NR. 2 REZITATIV (26, 1-2)

Evangelist
Da Jesus diese Rede vollendet 
hatte, sprach er zu seinen Jüngern:

Jesus
Ihr wisset, daß nach zweien Tagen 
Ostern wird, und des Menschen 
Sohn wird überantwortet werden
daß er gekreuziget werde.

NR. 3 CHORAL
Herzliebster Jesu, 
was hast du verbrochen,
Daß man ein solch hart 
Urteil hat gesprochen?
Was ist die Schuld, 
in was für Missetaten
Bist du geraten?

NR. 4 REZITATIV (26, 3-4)

Evangelist
Da versammelten sich die
Hohenpriester und Schriftgelehrten
und die Ältesten im Volk in dem 
Palast des Hohenpriesters, der da
hieß Kaiphas. Und hielten Rat, wie
sie Jesum mit Listen griffen und
töteten. Sie sprachen aber:

NR. 5 CHOR (26, 5)
Ja nicht auf das Fest, auf daß 
nicht ein Aufruhr werde im Volk.

NR. 6 REZITATIV (26, 6-7)

Evangelist
Da nun Jesus war zu Bethanien, im
Hause Simonis, des Aussätzigen,
trat zu ihm ein Weib, das hatte 
ein Glas mit köstlichem Wasser, 
und goß es auf sein Haupt, da 
er zu Tische saß. Da das seine 
Jünger sahen, wurden sie unwillig 
und sprachen:

NR. 7 CHOR (26, 8-9)
Wozu dienet dieser Unrat? Dieses
Wasser hätte mögen teuer verkauft
und den Armen gegeben werden.



PRIMERA PARTE                          

Jesús ungido en Betania
(San Mateo 26, 1-13)

NUM. 1 CORO, CORAL

Coro
Venid, hijas, auxiliadme en el llanto,
¡Ved! ¿A quién? Al Amado.
¡Vedle! ¿Cómo? Como un cordero.
¡Mirad! ¿Qué? Ved su paciencia.
¡Mirad! ¿Dónde? Nuestros pecados.
Miradle. Por amor y clemencia
ÉL mismo va cargado con su cruz.

Coral (Voces infantiles)
¡Oh, inocente Cordero de Dios!,
sacrificado en el tronco de la cruz,
siempre sereno, 
pese a ser despreciado.
Has soportado 
todos nuestros pecados.
Sin Ti habríamos desesperado.
¡Compadécete de nosotros, Jesús!

NUM. 2 RECITATIVO (26, 1-2)

Evangelista
Cuando Jesús acabó estas palabras,
dijo a sus discípulos:

Jesús
Bien sabéis que de aquí a dos días se
celebrará la Pascua, y que entonces
el Hijo del Hombre será entregado
para ser crucificado.

NUM. 3 CORAL
Amadísimo Jesús, 
¿en qué has delinquido
para que recaiga sobre Ti 
tan severa sentencia?
¿Cuál es tu pecado, 
qué malas acciones
has cometido?

NUM. 4 RECITATIVO (26, 3-4)

Evangelista
Entonces se reunieron en Consejo
los sumos sacerdotes, los escribas
y los ancianos del pueblo, en el
palacio del sumo pontífice, llamado
Caifás. Y resolvieron buscar el
modo de prender con ardides a Jesús
para matarle. Pero dijeron:

NUM. 5 CORO (26, 5)
Que no sea en día de fiesta, para
no provocar tumulto en el pueblo.

NUM. 6 RECITATIVO (26, 6-7)

Evangelista
Estando Jesús en Betania, en casa 
de Simón, el leproso, se acercó
a Él una mujer que llevaba un 
vaso con preciado perfume, y lo 
derramó sobre su cabeza, cuando 
se hallaba sentado a la mesa. Al 
ver esto sus discípulos, se
indignaron y dijeron:

NUM. 7 CORO (26, 8-9)
¿A qué tal despilfarro? Este perfume
podría haberse vendido muy caro y
el dinero dado a los pobres.







Las cuatro estaciones

LOS SONETOS DE LAS CUATRO ESTACIONES, DE ANTONIO VIVALDI

 Los cuatro conciertos que escribió Antonio Vivaldi y que conocemos hoy con el título de Las Cuatro Estaciones, están escritos originalmente para violín, orquesta y declamador, pero muy raras veces los sonetos, que según algunos autores creó el propio Vivaldi, se escuchan en las salas de conciertos.

LA PRIMAVERA

Llegó la primavera y de contento
las aves la saludan con su canto,
y las fuentes al son del blanco viento
con dulce murmurar fluyen en tanto.

El aire cubren con su negro manto
truenos, rayos, heraldos de su adviento,
y acallándolos luego, aves sin cuento
tornan de nuevo a su canoro encanto.

Y así sobre el florido ameno prado
entre plantas y fronda murmurante
duerme el pastor con su fiel perro al lado.

De pastoral zampoña al son chispeante
danzan ninfa y pastor bajo el techado
de primavera al irrumpir brillante.

EL VERANO
Bajo dura estación del sol ardida
mústiase hombre y rebaño y arde el pino;
lanza el cuco la voz y pronto oída
responden tórtola y jilguero al trino.

Sopla el céfiro dulce y enseguida
Bóreas súbito arrastra a su vecino;
y solloza el pastor, porque aún cernida
teme fiera borrasca y su destino.

Quita a los miembros laxos su reposo
el temor a los rayos, truenos fieros,
de avispas, moscas, el tropel furioso.

Sus miedos por desgracia son certeros.
Truena y relampaguea el cielo y grandioso
troncha espigas y granos altaneros.

EL OTOÑO
Celebra el aldeano a baile y cantos
de la feliz cosecha el bienestar,
y el licor de Baco abusan tantos
que termina en el sueño su gozar.

Deben todos trocar bailes y cantos:
El aire da, templado, bienestar,
y la estación invita tanto a tantos
de un dulcísimo sueño a bien gozar.

Al alba el cazador sale a la caza
con cuernos, perros y fusil, huyendo
corre la fiera, síguenle la traza;

Ya asustada y cansada del estruendo
de armas y perros, herida amenaza
harta de huir, vencida ya, muriendo.

EL INVIERNO

Temblar helado entre las nieves frías
al severo soplar de hórrido viento,
correr golpeando el pié cada momento;
de tal frió trinar dientes y encinas.

Pasar al fuego alegres, quietos días
mientras la lluvia fuera baña a ciento;
caminar sobre hielo a paso lento
por temor a caer sin energías.

Fuerte andar, resbalar, caer a tierra,
de nuevo sobre el hielo ir a zancadas
hasta que el hielo se abra en la porfía.

Oír aullar tras puertas bien cerradas
Siroco, Bóreas, todo viento en guerra.
Esto es invierno, y cuánto da alegría.